El ramo de novia de Máxima y su historia de amor

Si pensamos en Máxima Zorreguieta nos viene a la cabeza su siempre inseparable sonrisa y esa energía contagiosa que viste con tanta naturalidad.
Quizá eso fue lo que hechizó al entonces heredero del trono neerlandés. La pareja se conoció en nuestra querida España, durante la Feria de Abril de Sevilla en 1999. El embrujo de la feria hizo que una encantadora y divertida mujer argentina y un discreto príncipe holandés vivieran una historia de cuento (con un toque moderno) que terminaría sellándose el 2 de febrero de 2002 en Ámsterdam.

 

El triunfo del amor

Bajo un cielo invernal, Máxima Zorreguieta vivió uno de los días más importantes de su vida al casarse con el príncipe Guillermo Alejandro de los Países Bajos. La joven novia vivió ese gran día con una ruleta de emociones ya que la plenitud y felicidad del momento estaba empañada por la tristeza; por temas políticos, su padre Jorge Zorreguieta, no pudo asistir a la boda por su implicación durante la dictadura argentina.
Este hecho, que muchos desconocíamos en ese momento hasta que los comentaristas lo desvelaron a la llegada de la novia, no empaño la grandiosidad de la que sería la futura reina de los Países Bajos. Con un precioso y sencillo vestido con matices  románticos, clásicos y serenos firmado por Valentino, como si ella quisiera transmitir no sólo su estilo, sino también una emoción contenida y profunda, Máxima entró en la catedral acompañada de un sencillo ramo blanco, pero lleno de matices.

 

El ramo de la novia

El ramo de novia de Máxima fue un elegante bouquet en forma de cascada donde cada flor seguro fue elegida por un significado especial:
Lirios del valle: con su delicadeza
Rosas blancas: símbolo del amor puro
Gardenias: que evocan la elegancia y el romanticismo
El ramo de flores blancas de Máxima y, a diferencia de otras novias, su ramo contrastaba con el precioso vestido ya que integraba diferentes tipos de verdes como helecho o camelia.

 

La fecha de la boda ¿casualidad?

Si nos gustaría comentar, aunque no tenga nada que ver con las flores, la curiosa fecha del enlace real: el 2 de febrero del año 2002 no pasó desapercibida para los amantes de la numerología.
No sabemos si la fecha fue casual o minuciosamente elegida ya que coincidía con el cumpleaños de la reina Beatriz de Holanda!! quizá fue el destino quien les regaló una fecha espejo para sellar su amor y como reflejo de lo que ambos querían construir.
Desde la numerología, el número 2 representa la pareja, la unión, la cooperación y la armonía. Es el número de quienes caminan juntos, se complementan y buscan equilibrio.
¿Casualidad? Nos gustaría conocer vuestra opinión  ; )

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